
Los relojes, el calendario
y este otoño despoblado
no evitan divagar pasados.
Cruel herida.
No restaña
la mentira: amor.
"Me equivoqué"
Denigrar creencias.
Sentir.
Este otoño sin colores
no responde la pregunta.
El por qué,
la cobardía,
el juego,
persistir a la orilla
del quiebre cotidiano
de quien no puede
retroceder los días.
Elisabet Cincotta
derechos de autor reservados