domingo, enero 31, 2010

EPÍSTOLA I



....................Y después de la lluvia...tal vez asome un nuevo color.
...............................................................Liliana Varela



......................Tierra de tiempos, 2 de enero de 2010


Fue un tiempo y una tierra donde anclamos la memoria entre luciérnagas de besos y roces lujuriosos. Allí fuimos esperanza para poder seguir marchando en senderos diferentes, pautas sin voz marcaron cada encuentro. ¿Los recuerdas?
En ese tiempo la tierra era de nadie, entonces la tomamos, la llamamos nuestra y alborozamos las cándidas estelas que la ciudad nos regalaba, el cuarto, la luz vedada y el camino por tu cuerpo-mi cuerpo.
No teníamos permitido el amor etéreo, sólo aquel que martirizara el goce con los reflectores de los dedos recorriendo zonas subyacentes de deseo.
Y después la lluvia y otro color asomó junto a ella, y te amé, glorioso amor, te amé.
Entonces me fui, no debía amarte. Nunca lo comprendiste, ahora, seguro que tampoco, porque para comprenderlo hace falta sentir al amor inundando los sentidos y más allá, el recuerdo.
Hoy te sueño entre espumas solitarias, incomprensible ¿no?
En la tierra de los tiempos se puede amar y besar la imagen sin sombra, se puede decir un nombre, gritarlo, arrancarlo de la garganta y sucumbir íntegro... pero tú no lo sabes, no puedes... la razón es muy sencilla: no has amado.
En esta tierra, cuando llueve, la algarabía trae nostalgia, palabra y la silueta de quien se ama, esta tierra es mi cuerpo que conoce el amor y por eso es feliz desde el tiempo hasta los tiempos, siempre...

......................................Yo, la que se bendice


©Elisabet Cincotta

4 comentarios:

Lely Vehuel dijo...

El amor verdadero nunca muere porque si muere no es amor verdadero.Hola, que hermoso este post, tu blog como siempre tan gentil de emociones, comparto siempre tus entradas, esta es muy especial.Hoy te visito desde Cuentos y Orquideas y quiero invitarte a leer un nuevo cuento llamado Rey Y Mendigo, espero que te guste.
Mucha luz y hasta pronto.

julia del prado morales dijo...

Ah mi amiga, cuánto dices. Es hermoso amar y pobre el que no ama. Besos desde el Perú, Julia

Leo dijo...

Creo tendría que haber leído otro escrito antes de este para comprenderte.
Otro diluvio universal, acaso, para lavar tanto pecado y amar a la tierra y a nosotros mismis reciprocamente??.-...abrazos Elisabet.
Leonor

Sonia Quevedo dijo...

Elizabet, lo primero sea agradecer tu paso por mis letras dejando huella, gracias por ello.
Ahora te diré lo mucho que me ha impactado tu historia, por lo bella, por estar llena de formas, imágenes y momentos del pasado que fue, y aun, permanece en el recuerdo con sus momentos sutiles, sensuales y esa tierra de nadie.
Precioso.