sábado, febrero 17, 2007

ESTAMPA IV


La hora de la siesta -sol abrigo del invierno-
Un ombú vetusto entre sus pasos -pollera tubo, tacos altos-
Un rubor en sus mejillas -sin maquillaje-
Bordea el cerco de campanitas -más allá una mirada la espera-
Guardó las muñecas de su lecho.
Ya está cerca -una boca que sonríe- ... el primer beso la encuentra.

Elisabet Cincotta
11/02/2007

derechos de autor reservados

1 comentario:

Catalina Zentner dijo...

La sencillez de tus historias esconden profundos sentimientos, esos que no se olvidan jamás.
Un gusto leerte, un privilegio haberte conocido.